Explore la Perla del Pacífico a pie
Una de las mejores formas de calmar la mente, caminar un poco y conocer una nueva ciudad consiste en explorar sin rumbo fijo.
Además, cuanto más antigua es la ciudad, más posibilidades hay de recorrerla a pie. Esto es cierto para Mazatlán, una joya situada en la costa oeste de México. Aunque la fecha de fundación de la ciudad es discutible (los españoles afirman que fue en 1531, pero el asentamiento permanente no se produjo hasta la década de 1820), su diseño urbano se adapta muy bien a los viajeros que desean hacer su mejor esfuerzo para recorrerla a pie, y además cuenta con muchas áreas accesibles para sillas de ruedas. Siga leyendo para imaginar sus futuros paseos por Mazatlán.
Grandes atractivos de Mazatlán
Recorra las calles del Centro Histórico salpicadas de edificios luminosos y sitios emblemáticos. Estos son los puntos destacados que no debe perderse durante su viaje a Mazatlán.
- Mercado Pino Suárez
Comience el día paseando por los concurridos pasillos del mercado. Desde 1900, este centro es un microcosmos de la comunidad de Mazatlán, que abarca desde los vendedores más experimentados hasta los viajeros que buscan una experiencia auténtica. Compre recuerdos, llévese rodajas de mango para compartir un poco la diversión con sus papilas gustativas o disfrute su elección de torta (sándwich a la parrilla) de los diversos restaurantes del segundo piso. - Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción
Con sus torres de color amarillo canario y suntuoso mármol italiano, esta belleza de estilo barroco y renacentista se eleva por sobre la ciudad con un porte elegante. Eche un vistazo a los vitrales de las ventanas y descubra algunas estrellas de David aparentemente fuera de lugar, que se cree que se añadieron como agradecimiento a la comunidad judía por ayudar a financiar la construcción de la catedral. El exterior es lo suficientemente bello como para justificar la parada, pero entre y déjese sorprender por la extravagancia. - Plazuela República
Cruce la calle (21 de Marzo) y encontrará la Plazuela República (también conocida como Plaza de la Revolución), construida en 1870. Dé un paseo, tómese una foto en el quiosco rojo, pruebe un raspado (cono de helado mexicano) y admire las vistas. - Teatro Ángela Peralta
Nombrado en honor a una querida cantante que murió de fiebre amarilla pocos días antes de su debut en Mazatlán, este teatro de 800 asientos es uno de los tesoros más preciados de la ciudad. Desde su inauguración en 1874, ha acogido todo tipo de espectáculos, desde vodeviles hasta peleas de boxeo. Recorra el teatro para pasar una tarde intelectual lejos del calor. - Pedro y Lola y Plaza Machado
Camine media cuadra hasta Pedro y Lola para almorzar o cenar. Situado en el histórico edificio Juárez, el lugar una vez albergó tiendas, oficinas y reuniones sociales. Hoy en día, recibe a huéspedes felices que desean abrir el apetito con la especialidad de Mazatlán, los camarones, cocinados de diversas maneras. Disfrute su comida en el ambiente bohemio de la Plaza Machado, con su arquitectura de estilo francés y español de los siglos XIX y principios del XX, música en vivo y energía contagiosa.
